
Posiblemente no vuelva a encontrarte, pero me sentí como una navegante a orillas de su pasión. Tienes una sonrisa matadora, una personalidad que cautiva y una mirada que envuelve. Quisiera poder confrontar una musa tan de cerca como hoy cuando te tuve de frente...
Tu ser me llamaba, tu cabello me susurraba y tu boca me gritaba... Sonreír es el remedio más estúpido y fácil cuando te sientes avergonzado -y desgraciadamente eso hice-. Me gustaría llegar a ser una nube en tu cielo. Mientras tanto optaré por recordarte así sublime e intenso hasta que vuelva a verte...
No hay comentarios:
Publicar un comentario