Puedo hacer miles de cosas, pero tu tacto es mejor que mis sueños...
Pensarte no vale la pena y menos si no puedo volver el tiempo atrás.
Trato de dejar las cosas donde no van, no me perdono.
Detesto haber llegado tarde. Detesto no poder mirarte sin libertad. Detesto restringir mis labios cuando no los quiero utilizar para hablar. Me la paso sin ti, pero contigo dentro de mí.
Todo sucede en ese lapso, cuando te tengo de frente. Cuando puedo mirarte sin rodeos. Cuando puedo decir con mis ojos lo que mi garganta calla a gritos...
El sentimiento más doloroso del mundo es tener que amar a contra tiempos. Te tengo varias horas y luego tengo que dejarte ir, porque no eres mío. Me duele, porque en cada despedida un pedazo de mí se queda entre tus brazos. Lo peor es tener que desenrredar mi alma de la tuya para partir hasta no se cuando que pueda volver a verte. Por si fuera poco, tengo que seguir como si no me pasara nada cuando te viera, tengo que finguir detrás de una sonrisa la euforia que siento cuando te veo y el lamento que cargo cuando me aparto.
Maldito tiempo que juega en mi contra. No tengo ni hoy ni ayeres... solo ahoras, AHORAS que duran muy poco cuando tu piel me acalora... cuando tu risa convierte a mis venas en auroras.
No hay comentarios:
Publicar un comentario