No consigues callar el corazón,
porque tu mente no lo desea.
Tus labios juegan a omición,
mas mi recuerdo por tu designio se pasea.
Sigilo sin coinsidencias.
Amores que matan la mesura y la razón.
Permanezco en tu mente con fluencia pues,
no consigues callar el corazón.
A los momentos le robas sus matices.
Tus pasos no planeas.
Actúas sin adherirte a tus raíces,
porque tu mente no lo desea.
...Y en el sacrgófago de tus deseos
provocas conmoción;
pues sólo el que conoce tus paseos sabe que
tus labios juegan a omición.
A nadie dices lo que entre nosotros se quedó.
El mundo desconoce esta turbia odisea.
Mi silencio tu paladar probó,
mas mi recuerdo por tu designio se pasea.
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