Tus ojos no dejan de susurrarme secretos.
Cuando en tu rostro se dibuja una sonrisa mi corazón se acelera.
Mientras estoy dentro de tu abrazo jamás quisiera soltarte.
Tu risa es mi medicina.
Tus dedos son el puente que entrelaza nuestras manos.
...Porque cuando me dices "nosotros contra el mundo" para mí no hay nada mejor que ese instante.
Siempre, esto será para siempre... al menos en mi mente, lo será.
Porque mientras tú existas, mi musa permanecerá.

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