Un calendario de deseos que mueren tronchados entre mis suspiros emocionales y mi mente.
Un día del amor sin amor y sin el galante hombre que cumpla mi cliché de globos, una canasta o un ramo de flores amarillas (o cualquier otro color extraño).
Se pasaran las horas y ahí estaré viendo películas con situaciones que me encantaría que me pasaran a mí, contemplando los finales felices que nunca me han tocado y comiendo chocolates para endulzar mis amargas frustraciones.
Mi capricho más inmenso es amar y ser amada por igual... pero aquí vamos a enfrentar un día donde todos irán de rojo festejando el amor y las parejas irán tomadas de la mano... Una fecha donde quien único se nutre es el comercio y los solitarios como yo... se deprimen más...
No hay comentarios:
Publicar un comentario