
Pasa el otoño... Nada de ti.
¿Qué puedo esperar? Desojo la esperanza, pero sé que no volverás.
Hoy es un día de esos en los que me da con recordarte desenfrenadamente, mientras escucho Tommy Torres y me consumo dentro de mí... Ya no me entiendo, a veces olvido lo que fuí.
Mis recuerdos están enfermizos, necesitan un transplante de tu amor. Mi alma está en intensivo, porque tu partida me dejó queriendo ser parte de tu canción.
Estoy aquí, naufragando... haciéndome creer que estoy bien... cuando la realidad es que mencionan algo de ti y tu escencia me calcome la piel. Aguanto el poco aire que me queda. Espero como tonta... pero sé que no volverás.
Ando aquí, hablando de ti. Ando así, ahogada en mis deseos. Con una sonrisa en el rostro.
Ahora me siento perdida, porque acepto la realidad. Solo doy una faz, decido que ya no más. No me canso de resignarme, aquí no hay segunda parte... me cuesta demasiado no pensarte...
Yo no quiero mensajes ni consejos, porque estoy afrontando las consecuencias de mi suerte. Y ando como soldado de guerra, jugando a ser la más fuerte...
No conocía tu valor, y ahora me arrepiento tanto de que no estés. Si pudiera retroceder el tiempo nuestra historia sería otra. Embendaría tantas cosas, tanto de lo que dí. La estrella que más atesoraba de mi cielo se apagó. Y ahora sin ti, estas letras pierden su razón....
No hay comentarios:
Publicar un comentario