Me arde el exterior mientras me congelo por dentro.
Así es... inexplicablemente, me cuesta sentir lo que antes.
Que ya no hay entusiasmo, que carezco de interés.
Que tu sonrisa lo era todo y ahora me repugna la nada.
Que escucho tu voz y ya no es música, ahora me es indiferente.
Quisiera saber bastantes cosas; el por qué este cambio tan repentino...
Que me cuesta sentir el cosquilleo al imaginarnos.
Que me pasa todo y no puedo hacer nada.
Que tu instinto ya no me calcome y tu presencia me da igual.
Que estoy en blanco y me falta color...
Que me comería un chocolate, pero ya no disfruto su sabor.
Que necesito saber por qué esto me pasó.
¿A dónde se fué mi sentir? ¿Porqué soy tan inmune?
Será que me cansé de llorar... y serán miles de posibilidades que a través de este texto no voy a manifestar.
Si el primer paso es aceptar, pues ya lo que resta es esperar una señal, aquella que demuestre que este frío se calentará...
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