Arpegia los gritos de nostalgia que siente el alma. Dame lo que solías querer para reconstruir lo que estaba dentro de mí.
Un día te pedí que me llevaras a cualquier lugar menos al olvido y ahora me dirijo allí. Amplificar cada recuerdo no es rutina, no hace bien... pero cuando llega es inevitable.
Como gotas congeladas cayendo sobre la espalda. Parecido a un infierno de inseguridades que se consumen en el suelo.
No puedo acabar nada si sigues reluciendo en todas partes como los destellos del sol.
Tampoco se trata de ocultar... Es simplemente que no puedo fingir la primavera cuando en realidad sigue siendo invierno.

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