...Persisto y no sé ni porqué.
Tus actos son más contradictorios que el gobierno.
Será que te quiero y con tu veneno me pinté...
¿Será que tus besos eran mi inalcanzable lucero?
Yo no sé cómo se define esto de quererte.
Puesto que eres un terrible amante y amigo.
Das rienda suelta a episodios elocuentes.
No me dejas quererte como quiero y aún así, sigues conmigo.
Parezco un soldado de guerra sufriendo en contusión.
Gracias a Dios que no jugaba a hacerme daño...
Demasiado temple ante el masoquismo que se ausentaba en el guión.
Y sin olvidar tu crédito, gracias por arruinar de mi amor cada peldaño.
...Persisto y sigo sin saber porqué.
No hay nada de tí que pueda cautivar ni retener.
No entiendo todavía de quién me enamoré...
Y no sé porqué el olvido ante mí no quiere ceder.
Si me quedo, sufro. Si me voy también.
Deja de venir para irme acostumbrando a tu carencia.
Déjame ir y para de decir cosas que me mantengan en tu vaivén.
Aquí de ningún lado tienes solvencia.
No me sirve de mucho este cariño.
Planteo siempre esta duda y es porque inevitablemente, te espero.
¿Cómo vas a quererme si no sabes desifrarte a ti mismo?
¿Cómo detengo este amor? si es mi más preciado vocero...
Decide si quieres matarme o verme renacer.
Parezco una lunática contradiciendo un verso con el otro.
No salgo de este caos y de nada sirve retroceder...
Tu lugar en mis adentros es tan grande, que aunque no estés yo siempre te recojo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario